jueves, 31 de mayo de 2012

Complicaciones que tenemos los feos a la hora de enamorar


Gustarle a una mujer siendo feo es mucho más complicado de lo que se muestra en las comedias románticas norteamericanas. Si una comedia romántica fuera como la vida real, si tan solo entre los ingredientes  contaran con una pizca de realidad, un tipo como Adam Sandler o Ben Stiller jamás se quedaría con mujeres del nivel de hermosura que posee, por nombrar un ejemplo, Jennifer Aniston.
A lo sumo, si estos insistieran demasiado  (pero demasiado, eh) la linda jovencita lo intentaría, por pura bondad, total a ella no le cuesta nada.
De esta manera, la linda muchachita pasaría dos meses con un tipo feo estudiándolo como si su enamorado fuera un libro de Kant o de Hegel. Anotaría en márgenes de páginas mentales algunos comentarios como “ese perfume me gusta”, “se acordó de mi cumpleaños”, “Le agrada a mi mamá”, “escucha la misma música que yo”. Exprimiría al máximo cada acto que el feo haga para sacarle un poco de belleza, para ver si de algún ángulo puede llegar a verse que ese feo que tiene al lado podría llegar a ser un buen y decente amante.  Al final la jovencita nota que lo que está haciendo si es un esfuerzo, y uno muy grande, puesto que ella tiene un trabajo imposible: Buscar belleza donde no la hay.
 Y nuestro amante feo, tipos como usted y yo (no se preocupe hombre, que somos muchos), tenemos que soportar permanecer todo el tiempo con el disfraz de “mejor hombre del mundo”. Tenemos  que ser inteligentes, atentos, dulces, solemnes; en fin, hay que poner todas esas cualidades patéticas que buscan suplantar a la belleza, para que la mujer amada este tan distraída en lo bien que recitamos versos de Machado o Rubén Darío y no note lo feo (así, lisa y llanamente) que uno es. El tipo que no es lindo para una mujer busca ser lindo, quiere hacerse lindo. Esto es un error. La belleza, mal que nos pese a los feos, no es adquirida, como lo es la inteligencia.  Entonces el trabajo del enamorado feo es más imposible que el de la mujer amada: El tiene que fabricar una belleza con la que solo se nace.
Los feos entonces no gozamos ni gozaremos jamás de la comodidad que disfruta el hombre guapo, que no hace prácticamente nada para enamorar y simplemente se muestra en alguna situación y se deja ver y ¡plaf! enamora a la de los ojitos más lindos. El tipo que tiene belleza no necesita más. Yo conozco hasta el hartazgo hombres que aún siendo unos canallas, polígamos, estúpidos, ignorantes, poseedores de barba candado u otras cualidades aún peores llegan a conservar durante años o décadas a la más linda del barrio.
Aunque esta injustica se quiere usar como argumento de la inexistencia o inutilidad de algún dios que no es justo, hay que saber decir que, nosotros los feos, no estamos del todo perdidos. Los feos, al ser feos, contamos con algo que los bellos no tienen: El ansia de ser mejor. Por esta razón no desespere, querido compañero feo, si luego de escribir trescientos poemas para su amada la ve pasar por la tarde de la mano con un hombre mucho más agraciado que usted. No desespere, ya que al fin y al cabo, el poeta sigue siendo usted. 

viernes, 11 de mayo de 2012

Primera pregunta metafísica.

La pregunta que el niño formula a sus padres, hay que decirlo, es parcialmente inocente. ¿Cuál pregunta es, en definitiva, totalmente inocente? Pues ninguna. No existen las preguntas inocentes. Preguntar es siempre un atrevimiento, es siempre una soberbia, saberse digno de saber más de lo que se sabe; preguntar es, bíblicamente hablando, morder la manzana del Edén, el mayor de todos los pecados.
Cuando el niño formula esta pregunta, tan vergonzosa e intrincada para los padres, cuando el niño inquiere sobre el origen de los bebés, está haciendo algo más de lo que él sabe que está haciendo y de lo que los padres saben que está haciendo. El niño esta formulándose la primera pregunta metafísica. ¿Por qué? Simplemente porque la pregunta sobre los bebés, sobre su origen, nos remite inmediatamente a otra, a una pregunta mas densa, mas compleja, mas terrible. La pregunta sobre el origen de la vida.  Preguntar "¿de donde vienen los bebés?" es, en sentido connotativo, preguntarse "¿de donde viene la vida?". El niño se pregunta de donde viene la vida, y preguntarse de donde viene la vida es, a su vez, preguntarse, y esto es lo magnífico y maravilloso, "¿por qué viene la vida?". 
Cuando el niño pregunta por el origen de los bebés esta preguntándose no por el método en sí mismo por el cuál los bebés son creados (no está preguntando por el acto sexual como creen sus avergonzados padres), sino que se pregunta por la causa por la cuál los bebés son creados. ¿Cuál es la causa, el sentido, de la creación de un bebé? ¿cuál es la causa, el sentido, de la vida? Todas esas grandes y abrumadoras preguntas aparecen disfrazadas en lo que parece la impertinencia y curiosidad de un infante. 
Esta primera pregunta es junto" ¿Por qué debemos morir?" la más compleja, perpetua y, esto hay que decirlo, inútil pregunta de toda la existencia del hombre. El niño nace y es totalmente abrumado. Ya existe todo, nace dentro de un mundo organizado con sus leyes, códigos, lenguajes, historia. Y cuando el niño pregunta por el origen de los bebés, pregunta a su vez por su origen. Pregunta ¿Como y por qué estoy aquí?  ¿ Bajo que fundamento estos dos seres humanos me han creado en un mundo donde ya todo parece hecho?   Y, si esta todo hecho, ¿qué es lo que yo tengo que hacer? ¿para qué fui traído a este mundo? ¿cuál es el sentido de mi vida, cuál es el fundamento de mi origen, de mi creación, de que este aquí?. Todo eso se pregunta el niño sin saber. 
Estás son preguntas que, lamentablemente niño, no tienen respuestas. 


martes, 17 de abril de 2012

La realidad como constitución subjetiva- Ensayo- Introducción.

"Cuando hablamos de filosofía hablamos de la totalidad de lo real."

En verdad, la definición de la filosofía debe reducirse a que es puramente la intención del sujeto por lograr una interpretación y una conceptualización de la realidad. Es la búsqueda constante de conceptos y definiciones que puedan ajustarse a la realidad, de ahí que se nombre "búsqueda de la verdad", pues la verdad no es mas que un concepto que no encuentra contradicción alguna con la realidad. La realidad se nos presenta y la filosofía lo que hace es "encerrar" esa realidad que se nos ofrece utilizando el lenguaje como celda (por eso la problemática lingüística tiene tanto que ver con la filosofía).
Cuando un sujeto piensa la realidad siempre la piensa desde su subjetividad. El conocimiento se cierra en nuestra subjetividad, nunca es objetivo, porque para que que el conocimiento sea objetivo nosotros tendríamos que dejar de ser seres en medio del mundo, es decir, tendríamos que dejar de ser hombres.
Pero, la pregunta que nos haremos aquí es la siguiente: ¿Cómo se nos entrega esa realidad? 
La realidad se nos entrega mediante la percepción. La percepción es en la filosofía el concepto mas importante por excelencia, ya que ella es el puente entre el mundo y el sujeto. La percepción es un puente entre el sujeto y la realidad. Por ella nos es posible interpretar, transformar, y hasta crear la realidad.
¿Por qué crear la realidad?
El sujeto no constituye a los entes (recordemos que un ente es todo aquello que el sujeto no es) que habitan la realidad. Estos entes existen independientemente de la percepción-experiencia del sujeto, son objetos a priori, por ende tales entes-estos constituyentes de la realidad no son afectados en si mismos por nuestra experiencia (de ahí que se diga que el conocimiento no cambia ni afecta en nada al ente). 
La realidad es, entonces, la interpretación organizadora (de mundo) que el sujeto crea utilizando la percepción de su afuera, o sea, de los estos, es decir, de todo lo que el sujeto no es.

viernes, 6 de abril de 2012

Sobre Tken-Tsu y la desaparición del imperio Samoria.


Los escándalos de Tken-Tsu, Emperador de Samoria, han quedado registrados en varios libros. A causa de la cantidad de dichos libros y a la variedad de sus autores es correcto considerar que Tken-Tsu ha sido una de las figuras preferidas de los escritores de Europa Oriental durante el siglo VII y VIII.
Samoria fue un imperio cuya desaparición  fue abrupta y veloz. Esto produjo que su cultura, actualmente, no pueda ser históricamente reconstruida por completo. En la actualidad sólo los más expertos filólogos e historiadores poseen información sobre esté imperio, aunque la información poseída es totalmente escasa en comparación a otros imperios de la misma época. Intentare transcribir en este texto algunos fragmentos que nos ayuden a comprender mejor la personalidad de Tken-Tsu y las características de su imperio:
·         Uno de los temas más discutidos actualmente es el de la religión que profesaban los habitantes del imperio. Varios escritores han redactado sobre este tema, sin embargo, creemos que el texto más profesional hasta la actualidad es el que aparece en “Historia de las religiones politeístas posteriores a Cristo” del teólogo ingles James Woodson. Cerca del final del libro se lee este corto fragmento: “Los habitantes del imperio de Samoria fueron el pueblo más propenso a creer de todos los que he estudiado en mi entera vida. Cualquier superstición o mito que escuchaban de algún viajante lo tomaban como propio y lo incorporaban a su cultura. Sin embargo la mayoría de los poemas de estos habitantes están dirigidas al dios Mikfo que, según los poemas, era el padre de todos los dioses y su adoración brindaba suerte en los largos viajes y en las batallas. Se le rendía un tributo anual que consistía en pescado y frutas, siempre llevados a la montaña por la mujer más joven y hermosa del imperio, que variaba cada año, acompañada de dos niños y tres niñas.”
·         La extensión del imperio es considerablemente pequeña. Algunos autores afirman que abarcaba el mismo tamaño que la isla de Hong-Kong.
·         El clima era frío siempre. En las épocas de nevada era imposible acceder al imperio. Muchos de los pobres morían al no tener refugio del frío. Su cuerpo era dejado en la nieve hasta que en la primavera lo recogieran y lo tiraran al río Husefr, que se decía, era la ruta hacia la vida eterna. 
·         Una de las obsesiones más frecuentes del Emperador Tken-Tsu era la de la búsqueda de una poción para enamorar. Según el libro “Pociones del amor: Alquimia espiritual”  del escritor francés Jaques Louis el Emperador era totalmente desdichado a causa de un amor no correspondido: “Tken-Tsu no dormía por las noches, no por planear batallas como otros emperadores, sino por retratar en sueños de vigilia a su amada, la hermosa Kije´r, una plebeya de tez blanca y ojos negros  tan profundos como la muerte misma. Mensualmente se reunía con oráculos, magos, hechiceros y alquimistas para crear algún tipo de brebaje que lo ayudara, ya que Kije´r no se enamorada tan fácilmente. Tken-Tsu le había ofrecido a su amada todas las riquezas y el poder que un emperador puede ofrecer, pero la muchacha, al ser tan noble, se negaba a aceptar. Su padre le había hecho jurar antes de morir que ella se casaría solo con un hombre que amara, y las riquezas no compran el amor. Dicho esto Tken-Tsu quedo destrozado pero no inmovilizado. Decidió crear una corte para buscar la pócima del amor. Nunca la encontraron. Kije´r se casó con un comerciante y Tken-Tsu los decapitó a los dos una semana luego del casamiento. Años después Tken-Tsu se convertiría en un tirano y quemaría su propio imperio.”

viernes, 30 de marzo de 2012

Una mañana cualquiera de Mariano.

"...Luego del sueño despierto, abro los ojos y vuelvo a ser yo. Yo-en-la-mañana, donde todo es intemporal mientras permanezco petrificado en mi cama, observando el techo y cuestionándome el sentido de las cosas que me suceden. Busco un significado que pueda ayudar a totalizar los sucesos de mi vida para indicarme una dirección, tal vez un destino. El significado de las botellas de scotch medía vacías, de la ropa caída desde las sillas y las camas, de los libros aún no leídos reposando sobre el escritorio. En fin, todos esos significados, los que en verdad importan; es decir, los significados de las pequeñas cosas que aceptamos cotidianamente sin inquirirlas lo suficiente como para dejarlas desnudas, como para llegar hasta su médula. Vivimos aceptándolas nada más que porque están ahí, sobre nosotros. Las aceptamos porque nos infestan. Los diarios con sus diarias tragedias, el desayuno antes del trabajo, los mensajes recibidos, los mensajes enviados, las guitarras desafinadas, la ventana, la puerta, el dolor, la felicidad, la familia, los amigos, el país, la literatura francesa o inglesa (tal vez hasta argentina), la democracia, la ciudad, el río; en fin, todas nuestras infinitas "aceptaciones", legitimizadas por nosotros hasta el hartazgo. No hay ni sentidos ni significados. Y esto deja lugar para lo absurdo que es lo que me gusta y me divierte, pero que también me aliena; es entonces ahí cuando noto que vivo en una comedia, donde siempre soy el protagonista exagerando todos mis rasgos, posando, jugando a ser el que soy. Sin embargo ya todo me da lo mismo. Las paginas de Camus marcadas con lápiz, el disco de Zimmerman que apenas si se escucha, la estufa que calienta los muebles y, como siempre, queda el resto de amor de Jeanie destruido y esparcido en la habitación como un cristal, que tan maravillosamente dejó como una estela, y que ahora esta allá, mas lejos, gracias a mi, debido a la desilusión,,a no permitirme volver a creer en ciertas cosas. Ya no puedo soñar que el amor arreglara todo. Las cosas no cambian nunca. Y por eso me alejó, por tener la certeza no poder cambiar nada, por miedo a perder nuevamente. Sin embargo ella esta ahí, en algún lugar buscándose, queriendo encontrarse, tal vez como yo, tal vez como todos nosotros. Siempre buscándonos."

miércoles, 7 de marzo de 2012

Simpatía por Woody Allen.

Tengo una incesante simpatía hacía los personas de las películas escritas por Woody Allen. La mayoría de los personajes son similares unos con otros, y creo que esto se debe a que todos son el alter ego de Allen.
En estos personajes conviven el miedo a la certeza de la muerte, el miedo al misterioso infinito e indiferente universo, el miedo a la falibilidad del amor, etc. Estas cualidades convierten a los personajes en hombres frágiles,   sensibles, nerviosos e inteligentes. Tanto es el miedo de estos personajes al amor, por ejemplo, que uno de los personajes admite que prefiere el sexo, ya que el sexo "libera las presiones", en lugar del amor que las crea. También esta el ateísmo. Allen muy al contrario de las ideas religiosas, cree que el universo es todo caos, toda suerte, tal como lo describía Nietzsche.  Una de las frases de Allen sobre su ateísmo es, "Dios no juega a los dados con el universo, juega a las escondidas".
En fin, todo esto hace que yo diga que Allen describe al típico ser humano auténtico de Heidegger, por eso, yo digo: ¡Siga deleitando Woody!

lunes, 20 de febrero de 2012

En la pena.

Perdidos en constelaciones sin galaxias,
(mientras el misterioso universo es infinidad)
las estrellas azules nos prohíben despreciar
las esperanzas de nuestro olvidado amor
que nunca fue, que aún no es y que jamás será.

Cual esfera de Pascal la soledad infesta
nuestros pobres corazones sin maldad
cuyo único pecado se me presenta
al buscar en nuestros ojos la inmortalidad.

Las almas de esta tierra son condenadas
a errar por el espacio y el tiempo (infinitos)
sin saber que siempre están buscando
en el amor la salida del universo (laberíntico).

Y al encontrarnos a nosotros como espejos
encontramos el odio de los dioses eternos
que son completamente faltos de piedad
hacia los mortales que aprendieron a amar.

Nos convertiremos en aquel maldito poema
que el maldito poeta jamás escribirá,
nuestro amor será solo el esbozo
de alguna novela condenada a no comenzar.

Pero si alguna vez sientes como tuyos
estos dolores que me atrevo a narrar
sabre al menos que en mi pena no estoy solo
y que en el sufrimiento supimos amar.